9 noviembre, 2014

Para muchos estudiantes fin de año se transforma en un período muy estresante, especialmente para los jóvenes que están en la universidad o que están a punto de rendir la Prueba de Selección Universitaria. Efectivamente, la culminación del año académico está siempre acompañada de exámenes finales, instancias que exigen un compromiso pleno de los estudiantes, mientras que los alumnos que egresan de enseñanza media se enfrentan a un paso decisivo en sus vidas: la PSU.

Es por ello que es fundamental comprender que la alimentación y nutrición constituyen uno de los pilares fundamentales en cualquier desafío académico. “Está comprobado que una alimentación balanceada influye de manera positiva en el rendimiento académico”, subraya Camilo Aburto, académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello.

Para la relajación

El nutricionista recomienda la incorporación del triptófano, un aminoácido esencial de los 20 aminoácidos incluidos en el código genético. “Se clasifica como esencial porque el cuerpo no puede producirlo por si sólo y debemos incorporarlos a través de la alimentación. El triptófano es indispensable para promover la liberación y la síntesis de la serotonina (un importante neurotransmisor involucrado en la regulación del sueño, ayuda a regular el ciclo vigilia-sueño). La serotonina está implicada en la relajación, el gozo y el placer”, advierte.

¿Dónde se encuentra este aminoácido? No es muy abundante en los alimentos. Tiene una distribución inusual en ellos y no siempre en las mismas concentraciones, además, la mayoría de las proteínas dietéticas carecen de él. Hay suplementos alimenticios que contienen este importante aminoácido, sin embargo, se puede obtener de forma natural por medio de alimentos que lo contienen como cereales integrales (maíz, cebada, trigo), huevo, lácteos, quesos, yogut, pescados y carnes, legumbres, frutos secos (sobre todo en las almendras),  y frutas, especialmente el plátano, manzana, piña, palta

¡Cuidado!

Según el nutricionista los jóvenes deben evitar, durante los días previos a la rendición de la prueba, cualquier tipo de alimento que constituya riesgo microbiológico o bacteriológico, físico o químico que provoque una eventual complicación gastrointestinal, como pescados o mariscos crudos, carnes mal cocidas, verduras y frutas mal lavadas y mayonesa casera, entre otros. “Esto porque, son alimentos que pueden producir alteraciones gastrointestinales o alteración de la motilidad intestinal”, dice.

El profesional sugiere evitar alimentos que ocasionen molestias a nivel gastrointestinal, como meteorismo o flatulencias, los alimentos a limitar son: alcachofas, repollo, coliflor, brócoli, habas, legumbres.

“Para controlar la ansiedad y el nerviosismo, se debe evitar la nicotina, el alcohol, bebidas gaseosas y energéticas, ya que favorecen trastornos gastrointestinales como el colon irritable, úlceras, reflujo gastroesofágico, esofagitis, gastritis y constipación. No se deben consumir alimentos altos en grasas saturadas como comida rápida o preparaciones que contengan mucho aceite o frituras, ya que los lípidos aumentan el trabajo gastrointestinal y pueden ocasionar dolor abdominal y afectar la concentración”, agrega.

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